Sopa de Cebolla🥣🧈🥖🧅
Hoy almorcé y desayuné sopa de cebolla, un clásico de la comida francesa, pero su predecesora en realidad remonta a la época de los romanos. Inicialmente era una sopa relacionada con la clase baja, ya que las cebollas eran muy baratas y solo se preparaban con agua. La untuosa versión gratinada data de mediados del siglo XX.
No hay un inventor oficial la sopa de cebolla tal y como se le conoce hoy en día, pero existen dos leyendas sobre su invención que incluyen al Rey Luis XVI. La primera le dice que tras volver de cazar, el Rey descubrió que solo contaba con cebollas, mantequilla y champaña; lo colocó todo en una olla y así surgió la gloriosa combinación. La otra versión dicta que Luis obtuvo la receta del duque de Lorraine (y padre de su esposa) Stanislas Leszczynsk —quien a su vez la probó en una posada de la región de Champagne y la disfruto tanto que pidió la receta para sorprender a su familia real.
En verdad, es muy probable que la sopa de cebolla haya surgido antes. El libro de recetas Viandier del siglo XIV es uno de los primeros en tener las instrucciones para una sopa que incluía cebolla, agua, mantequilla y pan.
Siempre he sentido que es una deliciosa receta de abuelas francesas, muy humildes que tomaron las élites francesas, como hace toda la aristocracia con lo que es maravilloso en el pueblo: sexualidad, comida, música, poesía...
Mi mamá la preparaba, y le quedaba deliciosa. Hoy no la pude gratinar porque no tengo horno, y es una versión básica, pero estaba exquisita.
Mi papá cuando podía darnos un lujo, nos llevaba restaurantes en Caracas o Maracaibo, y me dejaban pedir sopa de cebolla a la francesa y filet de mignon...
Confieso que siempre los hacía mejor mi mamá en su cocina...
Hoy los recordé y disfruté mis dos platos de sopa, que me quitaron el frío, el hambre y me restauraron la fuerzas para iniciar esta semana.
Los franceses antigüos como los chinos clásicos, veían en la comida una forma de medicina y de bienestar, por eso los primeros llamaron a los primeros lugares de comer "restaurantes", luego que la revolución francesa obligara a los chefs de los aristócratas tuvieran que cocinar para la gente común...
Gracias a la cebolla, el pan, la mantequilla, el queso y el agua con especias...
Gracias abuelas, abuelos, mamá y papá...
Alfonso Amaya
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