Malos pasos, traspiés y error 👣🌀🕯️
Malos pasos, traspiés y error. 👣👣👣
"Love is a mirror, it reflects only your essence, if you have the courage to look in its face."
Rumi
La palabra pecado se asocia con la raíz indoeuropea ped-, que significa "pie" y más próximamente del latín "pecco" (contracción de pedico), "tropezar" y de ahí "cometer una falta". Pero la palabra pecado viene directamente del latín peccatum (delito, falta o acción culpable).
Para los griegos pecado se decía hamartia: ‘fallo de la meta, no dar en el blanco’. Los escritores griegos solían utilizar la forma verbal hamartánō con respecto al lancero que erraba su blanco y, por implicación, aludía al concepto de vivir al margen de un código moral o intelectual tenido por meta ideal, debido a una actitud errónea, consciente o inconscientemente. En tal caso la hamartia o pecado suele ser una desmesura de algo que realizado armoniosamente es correcto.
En hebreo la palabra común para "pecado" es jattáʼth , חטא que también significa “errar” en el sentido de no alcanzar una meta, camino, objetivo o blanco exacto. En Jueces 20:16 se utiliza la forma verbal jatáʼ en una frase negativa para referirse a los benjamitas como ‘personas que podían tirar piedras con honda a un cabello y no erraban’ . Igualmente se aplica a desviarse de metas morales, como en Proverbios 8:35,36, que dice que el que halla sabiduría piadosa halla vida, pero ‘el que no alcanza (heb. jatáʼ) la sabiduría le está haciendo violencia a su alma’, pues la lleva a la muerte. En Arameo la palabra para "pecado" es khata.
El concepto religioso aún vigente de pecado como ‘delito moral’ alude a la trasgresión voluntaria de normas o preceptos religiosos. Pero los exorcistas católicos actuales admiten que hay influencias malignas en la vida de las personas que no se deben a pecados cometidas directamente por las personas que las padecen: se admiten heridas por acciones de los antepasados y gente que maldice a la madre embarazada y se manifiesta la maldición en el feto.
"Según la tradición mapuche, la persona se enferma por no practicar el trepelaymizuam: “la mente despierta”* . O bien el ngünezuam , el autodominio espiritual del alerta permanente. Sin el inazuam o el vivir “el momento presente sin distraerse”, es decir, con la guardia baja del sonámbulo, cualquier asunto externo -idea, emoción, rabia, bicho, virus, larva ambiental- penetra a la persona y se instala a parasitar de su baja energía psíquica. Dichas habilidades preventivas para el küme felen, el “estar bien”, llevan a la persona a estar vigilantes hasta en los sueños o pewma, donde; o bien, alguien puede contraer una enfermedad, o bien puede llegarle la advertencia : “mira, con esto te puedes mejorar”, “éste es el camino”, etc. El sujeto mal parado, abierto, fuera de sí mismo, viviendo a diez centímetros de su cuerpo, identificado con sus problemas y pasiones, no habrá bicho que no se agarre. Todo mal –wekufe- es una entidad o un cuerpo extraño enquistado dentro, y que debe ser desalojado mediante resuelta y muy decidida expulsión. Por eso que el rito del machitún es prácticamente un tipo de exorcismo, de demostración empírica de poder. La machi recurre a la newen de arriba, al los ngen y espíritus superiores para corretear a esos bajos inquilinos. Entonces, para lograr la expulsión del mal, ella recurre a todo lo que dispone de poder: vociferar con fuerza, música de su tambor o kultrún, baile, gritos, sudor de animal, sahumerio, y sobre todo a amargas plantas de poder. Estas vienen al final del rito, son auxiliares, pero muy eficaces en la prevención y en las primeras fases de la enfermedad.
Digamos al respecto que las mujeres mapuche y mestizas del campo chileno, siempre han sabido que “para mejorarse, el mal debe reventar hacia fuera”. Y tres son los puntos clave de expulsión : la frente, el estómago (ombligo) y los pies. También –y en ese orden- son los tres puntos típicos de entrada del mal: los pensamientos (“palabras oídas que son como pus”), los alimentos y los “malos pasos” (conductas de todo tipo en contra del Orden natural). ¿Cómo revienta el mal hacia fuera? No sé elimina la fiebre sino se canaliza hacia una maduración de crisis. Como son tres puntos de expulsión, son también puntos para el cambio de energía... Yo vi, en mi niñez coihuecana, cómo un hombre muy pobre, decaía su salud inexorablemente. A causa de su delgadez y palidez extrema, todos decían que su muerte era cuestión de días. Tenía cáncer. Por eso a nadie extrañó que desapareciera. Además la gente se alejaba de él porque en los últimos días despedía un mal olor insoportable. Y yo pude ver la causa : a orillas de un camino lo vi colocándose pescado en descomposición entre la planta de sus pies y las ojotas, ese modesto calzado de los jornaleros del campo. “Hago esto –me dijo- porque el mal lo tengo que obligar a que se vaya pah abajo”. Décadas después comprendí la lógica de esa ley mapuche : “al mal, dale de su propia comida – fuñapue, “lo podrido”- para que no se cebe con lo sano”. El hombre triunfó en su estrategia de eliminar por los pies: se murió de viejo caminando por el pueblo."
Ziley Mora Penrose.
"El mundo es bello. Si deshielas tu corazón y aprecias tu propia belleza, disfrutarás de la belleza del mundo. ¡Dejemos ya de maltratarlo! No hay nada más difícil para una persona que cambiar, eso lo sé: pero si no cambias tú, tus hijos y nietos seguirán haciendo lo mismo...
¿A qué se dedica usted?
"Soy hombre medicina, practico la sanación tradicional de mi pueblo, aprendida de mi abuela, de mi madre, de muchos otros ancianos durante toda mi vida..."
¿Qué cura?
"Todo. Porque todo se origina en el alma, en el corazón, en que olvidamos nuestra belleza... La distancia más inmensa no está entre aquí y allí: está entre mente y corazón, y hemos de conquistar ese terreno."
¿A qué ha venido?
"A deshelar corazones. Soy un niño de 65 años. Nací en un pueblecito de Groenlandia y vivo por el mundo. Soy chamán, sanador tradicional y portavoz de mi pueblo. Tengo cuatro hijos y cinco nietos. Los políticos no escuchan. Demasiada gente muere en nombre de la religión. Todos escuchan y dicen que harán algo..., ¡pero nadie hace nada! No habrá cambio mientras no seas tú quien cambies en tu corazón. Escucha la voz del hielo"
Angaangaq
_Jefe espiritual de los esquimales_
La voz del hielo
"La noción del Amor para el pueblo Mapuche es el Ayün: cuando "ves" a alguien con amor lo "ves" con luz, belleza y transparencia. Cuando ese Amor es correspondido se le dice Ayuwün: ambas personas se "ven" luminosas, hermosas y sin filtros. El pueblo Navajo también honra a la Belleza como un valor esencial en su cultura: la belleza que crece en el maíz, en el frijol, la belleza femenina que en su prole mora, la belleza masculina que en su prole mora, la belleza de sus ancianos y ancianas, la belleza que nace del corazón de todo lo que nos rodea. Recuerdo el día que luego de caminar 12 días por los estados Táchira y Mérida de Venezuela, al subir por el camino real que va del monumento al perro Nevado hacia Mucuchíes, justo al terminar el camino real, giré mi cuerpo y "ví" el paisaje: era el lugar más hermoso del mundo. No había visto tanta belleza jamás. Estaba experimentando una Epifanía, un éxtasis de Belleza. Me sentía increíblemente vivo, inefablemente presente en el mundo: uno con todo. Lloré de plenitud. Sentí Ayün ...Era la belleza, la luz y la transparencia...
Ese estado que viví es una referencia permanente de la Presencia que puedo aspirar: la entrada al Anandamaya Sarira hindú: la envoltura de la Bienaventuranza, el Bienestar más grande.
Ese hambre de éxtasis, de Ayün, de belleza, de luz...Vive en todos los humanos...Al no poderlo experimentarlo sobreviene la enfermedad, la parvedad existencial, la frustración sexual o emocional, la soledad y el sedentarismo.
Busca estar Presente, aquí y ahora: en este momento y en este lugar hábito lo infinito. El pueblo Guaraní tiene una noción ancestral para ese campo cuántico de posibilidades, le llaman katugua: lugar de lo posible.
En este sentido creo que el mayor error, traspiés o "malos pasos" es no buscar el camino de la belleza en Aquí y el Ahora."
Alfonso Abraham Amaya Rojas


Comentarios
Publicar un comentario