Fuegos y tierras sagradas
Fuegos y tierras sagradas.
Tengo cimas y simas
insondables
en mi elementales
ámbitos
internos
de fuego y tierra...
Sismos estremecedores...
Aterradores y encantadores...
Ante esas fuerzas
me confieso
como un vulcanólogo erotizado
por ese incontenible poder
constructor o destructor...
Mis tres volcanes:
El de tierra ignea...
El de tierra y agua...
El de luz y fuego...
Los tres crean nexos y plexos...
Telas de araña vivas...
Adentro y afuera...
Mi volcán terracuoso
construye y destruye
placas por ti...
Busca tu cenote...
Tu géiser erupcionado...
Pero sé que tu cráter hidroterraqueo...
Tiene apegos distorsionados...
Que tú adoras...
Codependes con placer...
Es tu libre esclavitud...
Tu dulce tortura...
Por eso mi volcán
de luz y fuego te comprende
y se desprende...
Evita destrucciones
internas o externas...
Indignas...
Eleuterofóbicas...
Anacrónicas...
Asimétricas...
Inverosímiles...
Absurdas...
El amor puede
y quiere aún más que el placer...
Y el placer en sí,
puede muchísimo...
Pero sin amor ni placer
nada se puede ni se quiere...
Tú no quieres y no puedes...
Eres cenote de otro paralelo...
Uno septentrional...
Yo deseo ser más ecuatoriano...
Más de acá...
Dónde los volcanes arden...
Dónde las simas
reciben y reconocen
los fuegos sagrados...
Las tierras sagradas...
Dónde las cimas
se congelan
buscando las glorias
del Everest, los Alpes,
el Kilimanjaro, el Fuji
y los Andes...
Un Potosí interior...
Lleno de plata y oro...
Oro nuestro...
Oro que no es vulgar oro...
Oro por ti...
Oro por todo...
Oro
Que busca una Heliconomía de luz...
Una espiral de magma...
Que rechaza la economía sin límite
de los reptiles codiciosos...
Yo me quedo aquí...
Soñando contigo...
Creando universos paralelos
que sean amables
y luminosos dentro de mi...
Aunque
los cenotes del norte,
cómo tú,
prefieran reptiles sin escrúpulos...
Oro...
Prefiero
está digna Soledad...
Me es tolerable...
Adorable...
Mi fuego sagrado...
Mi tierra santa...
Aunque te ame.
Alfonso Abraham Amaya Rojas
Comentarios
Publicar un comentario