Árboles longevos 🌲🌲🌲
Árboles milenarios y atómicos.
Existe un árbol llado Matusalén que tiene 5.071 años. Su ubicación en California no se desvela para cuidarlo de maleantes. Es uno de los seres vivos más antigüos del Planeta.
En la actualidad la ubicación exacta del anciano Matusalén se mantiene en secreto. Para proteger este árbol venerable, del Servicio Forestal de los EE.UU. se niega a dar su ubicación o identidad dentro de la ruta Methuselah Grove (Ruta del bosque de Matusalenes), pues como veremos inmediatamente, de las investigaciones llevadas a cabo por Schumlan se desprendía otra consecuencia no menos desastrosa.
La ineptitud de la Ciencia o el sacrificio de Prometeo, el árbol más antiguo del mundo
El descubrimiento en 1957 por Schulman de la longevidad de lo pinos longaeva en California atrajo la atención de grupos conservacionistas sobre la misma especie que crecía en su Estado, en la zona de Rueda, en Nevada. Un grupo local liderado por Darwin Lambert pensaba que los pinos de la zona del Pico Wheeler (3.981 metros de altitud), situado en la frontera oriental de Nevada con Utah, podían tener la misma edad, por lo que comenzaron a estudiarlos y ponerles nombres de los miembros del grupo. Así que empezaron a llamarlos Buda, Sócrates, Prometeo… La asociación no pudo obtener financiación pública para su labor, por lo que sus investigaciones se fueron olvidando. Hasta que en 1964, Lambert se enteró por la prensa de una noticia increíble. Darwin Lambert, un estudiante de Geografía de la Universidad de Carolina del Norte, se propuso investigar en torno a los glaciares del Pico Wheeler. El estudio de los glaciares formaban parte de su trabajo de investigación para su doctorado. Junto a un amigo llegó a la zona de vegetación del Pinus longaeva y comenzaron a tomar muestras del interior de varios árboles, descubriendo una muestra de más de 4.000 años. Se pusieron tan emocionados que rompieron su perforadora de extracción de muestras. Como se acercaba el final de la temporada de campo, pidieron un permiso al Servicio Forestal de los EE.UU. para cortar el árbol, que fue concedido (esto es lo inconcebible). Se trataba de "Prometeo".
Después de cortar el tronco a más de dos metros por encima de la base original, se contaron 4.844 anillos. Darwin Lambert acababa de matar al organismo vivo más antiguo de la tierra, pasando así a engrosar la lista de los mayores ineptos del campo científico. Finalmente, el dendrocronólogo Don Graybill determinó la edad del árbol que pasó a tener 4.862 años. Hoy en día lo único que queda del árbol más antiguo del mundo, es un trozo del tronco, que se puede contemplar en el salón de un casino de Nevada.
Lo interesante de la longevidad de estos Pinos es que se debe a que aprenden a lidiar con el distrés o estrés negativo de las peores condiciones climáticas...
Por paradójico que pueda parecer, Schulman, no encontró ninguna relación entre las dimensiones de los árboles más viejos y su edad. Por el contrario, la longevidad de los mismos parece estar directamente relacionada con estrés sufrido a lo largo de sus vidas.
Los ejemplares más viejos de Pinus Longaeva han elegido el clima más estresante que uno pueda concebir, con tremendas tormentas de nieve y gélidos vientos cortantes en invierno y un sol inmisericorde en primavera y verano, sin más agua que la procedente del deshielo de la nieve acumulada y con tan sólo unas pocas semanas al año en las que se dan las circunstancias favorables para el desarrollo. Parece ser, pues, que el estrés ralentiza el reloj vital de los árboles hasta el mínimo imprescindible para que sigan con vida. En realidad, los ejemplares más viejos de Pinus Longaeva viven en los mismísimos límites entre la vida y la muerte, hasta el punto de que el tronco principal muere varios miles de años antes de lo que hace la última de las ramas, cuya vida queda suspendida de una mera tira de corteza que la une con las raíces.
Estos árboles milenarios aprenden a desarrollar Resiliencia. A los árboles enanos o bonsái de los chinos y japoneses, los especialistas en agronomía les denominan "árboles estresados" ya que estos pequeños árboles desarrollan su belleza de adaptarse a un montón de circunstancias estresantes del humano quién lo "educa" con "amor".
Tanto con Matusalén como con los bonsái, su longevidad y belleza surgen de su habilidad de ser resilientes...
El bonsái que sobrevivió a Hiroshima.
Se trata de un pequeño árbol, un pino blanco japonés, de unos sesenta centímetros de altura aproximadamente, de tronco robusto, agujas cortas y fuertes, de color verde y amarillo, plantado en el año 1625.
Sembrado en una maceta hace 397 años, el pino blanco japonés perteneció a una familia que vivía a unos tres kilómetros del sitio donde las fuerzas estadounidenses soltaron la bomba atómica hace 77 años.
El bombardeo de Hiroshima fue uno de dos ataques atómicos que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, cobrando la vida de unas 140,000 personas y devastando la ciudad.
No obstante, los árboles de Yamaki de una elaboración impecable, como este pino blanco, se encontraban protegidos en un invernadero amurallado.
El bonsái, de unos 60 centímetros de altura, tiene un tronco robusto, agujas cortas y fuertes de color verde y amarillo, y alambres impiden que sus ramas se levanten hacia el sol. Arrugas, mugre, torcimientos; todo eso le imparte personalidad, dice Emerson-Dell. Es como Katherine Hepburn; embellece con los años.
Su cuidadora espera que el público aprenda a apreciar el árbol como una celebración de supervivencia. « _Hay una conexión especial con un ser vivo que ha sobrevivido mucho tiempo en la Tierra, pasando por quién sabe cuántas cosas_ », agrega. « _Cuando estoy en su presencia, recuerdo que él también estuvo en la presencia de personas que vivieron hace mucho_ ».
¿Las condiciones emocionales en tu vida han sido como las de Matusalén o de plano ya estás como Prometeo?
¿A cuántas bombas atómicas emocionales has sobrevivido o sobrevivirías en tu vida?
Alfonso Abraham Amaya Rojas
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