Energía, Aquí, Ahora y las Mitocondrias 🌀🦠🔋
Energía, Aquí, Ahora y las Mitocondrias
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Se ha planteado que nuestras mitocondrias pueden producir ATP o energía equivalente a 2,33 kwh u 8,4 megajoules, alrededor 2.000 kilocalorías por día...
Eso equivale a un consumo energético de 97,08 vatios en cada hora del día, y un poco más de 1½ vatio por minuto...
0,026 vatio por cada segundo...
Ya regresaré a ese gasto por segundo...
Se sabe por las investigaciones por la investigaciones del neurólogo Benjamin Libet que para construcción de la experiencia del Aquí y el Ahora el sistema nervioso central necesita 3 segundos...
Es decir cada 3 segundos construimos la experiencia
del Aquí y el Ahora...
Es decir necesitamos 0,078 vatio cada tres segundos para
construir nuestro presente...
(0,026 vatio ×3 segundos).
También sabemos que potencialmente
podemos percibir 11 Megabits
(11 millones de bits) de información por segundo a través de todos nuestros sentidos.
De esos 11 millones de bits, luego de ½ segundo, más o menos, nuestra neocorteza puede hacerse consciente tan sólo de 15 bits aproximadamente cada segundo...
Tendríamos entonces
que cada tres segundos
nuestro cuerpo procesa
alrededor de 33 millones de bits
(33 Megabits) de información
para construir el Aquí y el Ahora
del cual sólo somos conscientes
de 45 bits de información,
luego de ½ segundo de retraso.
Otro asunto importante es entender que la información consecutiva que tiene intervalos menores de 200 milisegundos no accede tampoco a nuestra atención ni conciencia, a ese fenómeno se le llama parpadeo atencional.
Todo ésto nos indica que accedemos a muy poca información del momento Presente cada 3 segundos. Tengamos presentes que casi 33 millones de bits son inaccesibles a nuestra conciencia, sin olvidar que la realidad puede incluir más de los 33 millones de bits a los que podemos acceder cada 3 segundos...
Pero hay algo más
a tener en cuenta...
Antes de que el 70% de la información llegue a nuestra neocorteza cerebral,
30 % pasa por el sistema límbico,
sobre todo las amígdalas cerebrales, quienes, antes que tomemos una decisión consciente, realizan decisiones de supervivencia ante posibles peligros percibidos
en el 30% de los
33 millones de bits
cada 3 segundos...
¿Y bajo qué algoritmos o programaciones realizarán las amígdalas cerebrales esa evaluación? De nuestros _Traumas y Draumas_ infantiles que conforman y confirman el guión de nuestra vida.
Ese guío o argumento
se establece alrededor de los 7 años de nuestra vida y contiene:
cómo somos nosotros,
cómo son las personas que nos rodean, cómo es el mundo,
de qué nos podemos enfermar y cómo vamos a vivir y morir.
Todo eso tiene programadas nuestras amígdalas cerebrales.
Entonces retomemos...
Cada tres segundos nuestras amilígdalas cerebrales toman decisiones sobre la forma de _reaccionar e interpretar_ la realidad, antes que la mayoría de la información
del momento Presente
llegué a nuestro poder consciente.
¿Cuánta energía de los 0,078 vatio cada tres segundos nos queda para reconocer y disfrutar nuestro Presente, Aquí y Ahora luego de tantos filtros?
Muy poca...
Muy poca...
La energía diaria de nuestras mitocondrias se diluye
en revivir y reconstruir
traumas y draumas...
Miles de mitocondrias
en cada una de nuestras
77 trillones de células
son empleadas en repetir
un programa traumático y dramático de nuestras amígdalas cerebrales.
Afortunadamente tenemos dos formas para aprovechar eficientemente
la energía de nuestras
maravillosas mitocondrias:
uno, disminuir la actividad traumática y dramática de las amígdalas cerebrales;
y dos, vivir desde la conexión y procesamiento cuántico que se realiza en 200 milisegundos cada vez que late nuestro corazón.
Hoy sabemos que esa conexión cuántica de 200 milisegundos del intervalo PR del latido cardíaco puede organizar de manera coherente no sólo los 33 millones de bits de información cada tres segundos, sino además los millones y millones de bits de la realidad que no podemos procesar, y los miles de trillones de bits de todas las posibilidades del campo cuántico al cuál accede el corazón...
Y eso sucede ya que en esa conexión de 200 milisegundos el tiempo se aprovecha más allá de milésimas de segundo: se aprovecha en milmillonésimas (nanosegundos), milbillonésimas (femtisegundos), miltrillonésimas (zeptosegundos) y hasta en cuatrillonésimas partes de un segundo (yoctosegundos).
En ese campo cuántico, al que llamo _Katugua_ , y que es el lugar de todas las posibilidades no sólo podemos acceder a las medidas más diminutas del tiempo, conocida como cronón (la cientrillonésima parte de un yoctosegundos, es decir, 1×10–⁴³ segundo) sino también podemos acceder a comunicarnos con todo el Universo por las leyes de la mecánica cuántica.
Lo que pensamos y lo que dice nuestra voz, por el principio de Entrelazamiento Cuántico, puede afecta a las moléculas de una Estrella en el borde del Universo a 93 mil millones de años luz...
Resumiendo...
Podemos aprovechar y disfrutar en una plenitud inusitada esa energía de 0,078 vatio cada tres segundos que nuestras mitocondrias nos regalan para construir nuestro momento Presente Aquí y Ahora.
Alfonso Abraham Amaya Rojas.

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