Placer imparable ✨
Placer imparable✨
Hoy
mientras revisaba
los acodos en los crotos,
futuros Bonsais,
una chicharra cantó
detrás de mí,
sobre el tronco
del acuacatero...
Se le veían partes verdes
a través de su exoesqueleto transparente...
No sabía que existiese
una criatura así...
Yo sé
que todas las chicharras
que cantan
son chicharros machos
en celo,
drogados por un hongo
que los habita completamente
hasta matarlos
en un éxtasis de coitos,
orgasmos y muerte inexorable...
Le petit mort francesa,
no es una metáfora
para los chicharros...
Yo estaba perdido
contemplando
mis acodos y él cantó...
Y su canto
luego de un rato
me hizo pensar
si valía la pena
esperar tantos años
bajo la tierra
para morir en acmé pleno
cantando en frenesí,
amando,
encoitando
y placereando...
No hay
una respuesta sencilla
a esa propuesta
micótica
psicodélica
del chicharro...
Dijo Sabina:
"Y morirme contigo
si te matas
y matarme contigo
si te mueres..."
Puede que el amor
cuando no muera te mate
y que amores que te maten
nunca mueran...
Pero morir por un amor
como un chicharro cantando
puede ser más a causa del hongo
que del amor...
Creo que eso
cantaba el chicharro:
"Muero de placer
por orgasmos,
no por amor...
El amor no mata,
transforma...
Y deseo morir
ya sea
de amor inencontrado
o de placer exagerado..."
Pero ese es él...
Algo histriónico,
narcisista,
masoquista
y suicida...
Yo sólo
miraba mis acodos
que se convertirán en bonsais
en algunos meses...
Cuando los chicharros
callen su pena
de placer imparable...
Alfonso Abraham Amaya Rojas
Comentarios
Publicar un comentario