Querida K. 📝
𝙌𝙪𝙚𝙧𝙞𝙙𝙖 𝙆.:📝
No deseo importunarte,
sólo quiero escribirle al aire
que se convierte en tu nombre
cuando te nombro
y cuando leo ésto
que te escribo.
Estoy muy solo de nuevo,
como doscientas treinta y seis veces más solo que la vez que escribí
aquello de "Acéptate"
que motivó tu contacto
y una confesión.
Una llave que abrió una puerta.
Mi hija me regaló una rosa
de un montón que consiguió en la calle cuando venía de trabajar
hace dos meses.
La puse en una botella con agua
hasta que se secó.
Fue cuando la dejé sin agua...
Ayer la puse en la mesa de noche
de mi cuarto en la casa grande.
Hoy en la mañana
me dí cuenta que estaba frente
a la vieja biblia que heredé de mi padre,
y que cuando era más joven
y creía en dios,
leía sus salmos y sus proverbios
y lograba cosas maravillosas...
Ahora sólo está abierta
en algún salmo,
no sé si el 23 o el 72.
No lo sé, ya no la leo.
Al lado derecho de la biblia,
está mi libro del Tao de las Ventas
del filósofo Thomas Behr,
que compré en Barquisimeto
y que leía en el consultorio
en San Felipe,
cuando me ponía nervioso
cuando no llegaba gente a consulta.
Está en mi mesa de noche
porque lo leí hace poco
para buscar historias e inspiración
para un trabajo con emociones
que vengo haciendo.
Frente a la biblia y el libro del Tao,
está el encendedor que compré
para fumar cuando me siento alegre
y escucho música.
Lo coloqué dentro de una bota
de un muñeco de Max Steel
que le compré a alguno
de mis tres hijos.
Alguna vez me la quitaron
y cuando se fueron mis hijos
en el 2.019, la recuperé.
Antes, encendía inciensos
con la bota.
Frente a la botella con la rosa,
está mi estuche
de uno de los dos lentes
que compré en Cúcuta
cuando me reencontré con mi esposa
y pude comprar dos pantalones,
una t-shirt, un morral para montañismo
y un par de zapatos de goma baratos que pagó Ana
en una trocha llamada "Platanera"
y que luego le pagué
apenas realicé una consulta
en San Antonio.
Tenía un año sin pantalones,
ni zapatos, ni lentes nuevos.
Ver ese estuche me recordó
lo duro que ha sido este proceso
de las fronteras...
¿Sabes algo?
Vi esas cosas
sobre mesa de noche
y no sé por qué
pensé en mí y en tí...
Tal vez más en mí,
porque ese collage
es algo así como Alfonso
de antes y de ahora:
el que creía en algo intangible
y ahora cree en todo lo tangible,
el que enciende un cigarrillo
para oír una canción en inglés, portugués, francés o castellano;
el que lee la "piel de dios" de mi celular;
el que es hijo, padre de una hija,
padre de tres hijos,
esposo de una hija sin papá...
Cosas de mí...
Y me pregunté
por qué pensé en ti,
y no supe que responderme.
Ya no recuerdo tu voz.
Ya mi corazón no tiene
un baile de lup dups
regulares o irregulares claros
cuando pienso en ti.
Por eso quise escribirte...
Tal vez tú si lo sepas...
Si lo sabes, déjalo en el misterio.
En este tiempo de profunda soledad aprendí a no jurungar los misterios...
Tú eres uno de ellos...
Por eso no escribiré más
en este mensaje:
no deseo jurungar mucho
tu misterio en mi vida.
Gracias por leer...
Tu seguro servidor,
Alfonso Amaya
P.D.: Creo que aún me lees,
pero no estoy seguro.
Ese misterio también me agrada.
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1761555044041444&id=100005608961293
"Acéptate tal como eres.
ResponderEliminarEres expresión de belleza.
Lo que ves en el el espejo es Luz:
Pura Luz expresando lo que piensas y sientes.
Cuando oyes tu voz
Escuchas como impactas en el aire
Con tus emociones y pensamientos,
Haciendo esculturas de aire y palabras con tu boca.
Todo lo que sientes
Dolor o Placer,
Es la expresión de tendencias muy antiguas,
Deseos milenarios...
Necesidades ancestrales...
De tu células,
De tus ancestros,
De tu pasado.
Lo que sientes es la expresión de semillas que puedes elegir:
Todas las posibilidades están en el jardín de tus tendencias
Todo lo que ves,
Oyes y sientes es energía que llega a ti por tu conciencia:
Tu jardín...
Tu conuco...
En ella, te deleitarán
Y alimentarás.
Acéptala...
Acéptate...
Cultiva tu conciencia que nueve tu Inergía:
Energía Inteligente...
Elige tus semillas...
Siembra la Belleza...
Ama el Silencio...
Allí vive el verdadero Amor."