Nido de Cirirí 🐦

 Nido de Cirirí 🐦


"Fabiola Lalinde, se convirtió en mi segunda mamá, al contrario de lo que pasa en la vida que podríamos llamar normal, la adopté yo. La conocimos por la búsqueda de Luis Fernando Lalinde que tendría ahora mi edad, desaparecido por el ejército colombiano en 1984. Estuvo en la cárcel, le pusieron dos kilos de coca en el armario de su casa para acusarla de jefa de la subversión en Antioquia, cuando la búsqueda de Luis Fernando estaba llegando a la Comisión Interamericana de DDHH.Su lucha ha sido una transfusión sanguínea para la anemia de la desesperanza. Su archivo era un lugar vivo de montones de papeles donde ir a buscar algo de luz. A la búsqueda la llamó Operación Cirirí, después de salir de la cárcel, acordándose de que su papá la llamaba así de pequeña, por su insistencia y terquedad. Su vida se convirtió en un operativo primero de búsqueda y luego de memoria contra la impunidad y por los derechos humanos que nos fue regalando a cada rato. La Operación es la metáfora del pájaro que persigue al gavilán que se lleva sus polluelos, y tiene un canto tan molesto que el bicho termina soltándolos. En esas relaciones tan asimétricas de poder, entre quien desapareció y quien busca su hijo, hay una fuerza inquebrantable frente a la que nada pueden los tanques. La verdad del afecto convertida en política de transformación."


Carlos Martín Beristain


 Hoy justo antes de despertar oí estos versos, más o menos los escuché así, era la idea, pero la musicalidad era perfecta...


Trate de escribirlo lo más rápido que pude, perdí parte de la musicalidad y palabras exactas pero no la idea y la estructura:


"Encontré unas palabras hermosas...

A tu corazón, han huído...

Se fueron dejando añoranzas...

Pero dejaron un nido..."


Pensé que era una copla susurrada para mí, por algún amor perdido, reciente o antiguamente, pero no era así...


Más tarde mi amigo Jon Restrepo publicaba sobre la lucha incansable de  Fabiola Lalinde para hacer justicia al asesinato extrajudicial de su hijo, y la historia y la voz de Fabiola en un documental que realizó mi  amigo, me conmovió. Ella decía con su acento antioqueño y su voz de chocolate de taza batido a mano:


 "Las conquistas de la humanidad son lentas y difíciles, entonces  por lo menos ahí queda: la historia ni olvida ni perdona..."


Lo que las Madres de la Plaza de Mayo hicieron en Argentina se condensan en esta mujer colombiana...

La voz de la madre Cirirí que busca a su hijo atrapado en el limbo de la impunidad, sin medir distancia ni peligro, la voz de las madres de toda Latinoamérica que buscan sus familiares desaparecidos...


Valiente mujer...

Escuché su voz...


Y revivió en mí el Canto de la Cigarra...


La lucha de un hijo valiente, Ernesto Ledjerman, que en Chile es un Cirirí aterrando al  Gavilán que asesinó a sus padres...


Debido al comportamiento del Cirirí, de atacar aves más grandes, incluidas rapaces, se conoce la expresión popular colombiana:


 "Todo gavilán tiene su sirirí" 


Indica que hasta el más fuerte tiene alguien que puede molestarlo. A su vez, "sirirí" se le conoce a una persona cansona e insoportable.


Eso son Ernesto, Fabiola, todos los huérfilos, huérfilas,

huérfanos y huérfanas a causa de desaparecedores...


Dicen que la noción de desaparecer como política sistemática de estado, se debe a un Capitán nazi. Él entendió que el mayor terror era no saber que tu familiar vivía o moría, no poder ver ni sentir su cuerpo vivo o muerto, no poder hacer ningún duelo apropiado por la incertidumbre y la esperanza...


En EEUU, cuando un asesino en serie desaparece a alguien, creen que su alma, si ha sido asesinado el cuerpo, no halla descanso en un limbo mental...


Pocas personas tienen la disciplina sobre el dolor para vencer la tristeza y el odio que puede producir está experiencia...


 Una vez alguien se preguntó dónde estaban los padres de los hijos e hijas desaparecidas de las madres de la Plaza de Mayo...


¿Dónde estaban los esposos de las Madres de las pañoletas blancas?


Alguien respondió en un documental: la mayoría murieron de dolor...

Aunque ayudaron a las esposas lo mejor que pudieron, la mayoría murió por el duelo de ser huérfilo...


Madre Fabiola:


Las palabras hermosas, eran las tuyas...

Huyeron a mi corazón...

Dejaron el fuego de tu lucha, tu hijo Fénix...

En un nido de poesía, canto, luchas judiciales, amor puro...

Canto odioso de Sirirí...


 Luis Fernando se fue sin poder graduarse de Sociólogo ese año de 1.984...

Era otro Sirirí, terco, testarudo, inoportuno pájaro común que incomodaba viejos gavilanes, peligrosos pájaros, los mismos que mataban de pueblo en pueblo, a los que admiraron a Gaitán, otro Cirirí, que callaron en 1.948...


Pero que no desaparecieron como a tu Fénix, pero era otro Fénix...


Sus palabras, las de ellos dos, como las tuyas eran y son palabras aves, palabras viento, 

Quizá de fuego...

Palabras Fénix en celo, 

empollando y haciendo familia con palabras incubadas...


Haciendo discursos, cantos, cuentos, pinturas, danzas, silencios...


De Siriríes...


Lamento que mis versos sean la despedida a tu cascaron de piel, pero me alegro de saber que encontrarás a Luis Fernando...


Ya debes estarlo abrazando...


Lo puedo sentir...


Sigamos cantando...


Que todo gavilán tiene una Fabiola, un Ernesto, un Luis Fernando...


Alfonso Abraham Amaya Rojas


https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1780250125505269&id=100005608961293

Comentarios

Entradas populares de este blog

Raabta y Ramtha 🌀

Undécimo Cuento para Gestión Emocional 😡😱😭😁😍🥳

Malos pasos, traspiés y error 👣🌀🕯️