No se puede forzar el ritmo de la Vida 🧬🌱🪴
No se puede forzar el ritmo de la Vida 🧬🌱🪴
Mi terapeya Clara todos los domingos me envía un hermoso cuento. El cuento de este domingo, "La lentitud del Impaciente" me hizo recordar algo que sentí ayer con mi hermosa planta Uña de Danta. Hace unos días tuve que cortarle algunas hojas a la planta de uña de danta porque estaban con manchas amarillas. Investigue y eso podía tener varias causas una de ellas podría ser que tuviera algún tipo de enfermedad o que la tierra no tuviera suficientes nutrientes. Para que no me quedara ninguna duda de que podría mejorar corté todas las hojas que estaban con manchas amarillas y cambié la tierra por abono. Ella quedó solo con una hoja grande y dos pequeñas. Sentí algo de dolor al ver que tuve que podar sus hojas enfermas de una manera que ya no se veía frondosa. Hace dos días le salió una hoja muy pequeñita nueva y tenía enrollada lo que parecía ser una hoja grande que iba a surgir. Estaba impaciente por ver esa hoja ayer y pensé que incluso me hubiera gustado ayudarla a desenrollarse pero recordé que no se puede forzar los procesos de cada ser vivo. Si abres la crisálida de una mariposa antes de tiempo la puedes matar igual si rompes la cáscara de un huevo que tiene un pollito puede morir. Hoy la vi más desenrollada y creo que la lección es disfrutar el proceso: ver la belleza del proceso. Algunas veces con mis Terapeyos y Terapeyas siento la misma impaciencia pero me recuerdo que cada quien tiene su ritmo y que el proceso es hermoso en sí mismo.
Todo esto me recuerda que puedo confiar en mis Terapeyos y Terapeyas, qué puedo confiar en su proceso y que al final de cuentas puedo confiar en la vida misma.
No puedo ir tan rápido que al ver hacia atrás haya perdido mi alma y recuerdo que en algún lugar leí más rápido el que va lento y que lento se llega muy lejos.
Gracias Clara.
Alfonso Abraham Amaya Rojas


Comentarios
Publicar un comentario