Deleite 💚
Deleite.💚
«Lo contrario del Amor
no es el odio,
sino el miedo,
el odio es una consecuencia
del miedo».
Anthony de Mello
"Cada vez que tenemos miedo,
de una u otra forma dejamos de amar.
Estamos cerrando las puertas del cielo
y abrimos las puertas del infierno."
César Piqueras.
" El mal, hijo poderoso del odio,
es la peor consecuencia de la más
absurda elección,
el miedo a amar."
Proverbio griego
"El odio
es el lazarillo
de los cobardes...".
Jorge Drexler
"El más santo de todos los lugares
de la tierra es aquel donde
un viejo odio se ha convertido
en un amor presente".
UCDM
“El sentimiento de uno mismo
no es más que un nombre
que se le designa al deseo,
el deseo de vivir,
el amor innegable por la vida.
Inquebrantable voluntad del ser,
de no dejar de ser,
de ser al máximo nosotros mismo
y hasta más allá
de nosotros mismos”
Francoise Dolto
"Sé algo tan hermoso,
que se te olvide todo lo malo."
Dilara Özsoy
"Aunque a lo largo del camino
puede que me gustes,
sienta indiferencia por ti,
o me disgustes,
no voy a dejar de amarte,
de honrar tu singularidad
y de permitirte ser tú.
Como te amo,
así seré amado.
Así como siembro,
recogeré".
Proverbio Hopi
Semillas para el Deleite
Sembrar el miedo y el temor,
de cualquier naturaleza,
destroza la percepción
y administración del "tiempo" personal
como factor subjetivo
del proyecto de vida
o libertad fenoménica.
Y esto sucede ya que la energía
que oscila entre los miedo y las fobias
acaba con la capacidad interna
de decisión
o libertad ontológica.
Solo la siembra del amor
y del valor intrínseco
y extrínseco
como persona,
o las llamadas
dignidad ontológica
y dignidad fenomenológica,
pueden brindar protección
y sanación a todo miedo o temor
que destruya la capacidad de decidir
y proyectar una realidad
más armónica y de bienestar,
es decir, un presente
más amable en el futuro.
Hoy sé
que el amor es dar y recibir:
Aceptar dar sin deber de recibir...
Aceptar recibir sin deber de dar ..
Es lo último que entendí.
Y que el amor es valiente...
Contrario al lazarillo de los cobardes,
el amor es mucuchíe panoptes
de cien ojos...
Una semilla de valor...
Momento de sembrar el Deleite.
No existe más momento
que el momento presente
y este amor dual...
De dar y recibir,
Ayün,
que es amor
en mapudungún:
ver con luz,
belleza y Transparencia...
Cualquier ser...
Ayüwün
es amor recíproco
en mapudungún:
verse mutuamente con luz,
belleza y transparencia...
Cuando existe
Ayüwün
es el momento de la siembra...
En medio del riptide...
Riptide en polaco
es una corriente que se opone
a otras corrientes,
produciendo agua
violentamente perturbada;
especialmente,
el fuerte y estrecho
flujo de agua de mar
que se precipita hacia el mar
después de que las olas
entrantes se acumulan en la orilla
de una playa...
En el deleite,
esas corrientes
son el miedo y el amor...
Se crea un riptide
en el mundo,
un momento vital,
existencial,
el Ayüwün...
Pleno de corrientes...
Lugar de cosechar el deleite:
Kêpos.
La palabra kêpos,
con la que llamaron
al lugar de filosofar
del sabio Epicuro
es un huerto o jardín.
Así mismo
la traduce Cicerón al latín:
hortus.
La palabra griega
para designar un jardín
es muy otra: parádeisos.
Del latín tardío paradīsus,
del griego παράδεισος
parádeisos
'jardín', 'paraíso',
y éste del avéstico
pairidaēza:
'cercado circular',
El término griego
procede
a su vez del persa
پرديس
paerdís, ‘cercado’,
que es un compuesto
de paer-, ‘alrededor’
(un cognado del griego peri-)
y -dis,
‘crear’, ‘hacer’.
La cerca del Képos
es la risa...
Dijo Epicuro:
“Es preciso reír
y al mismo tiempo filosofar,
cuidar de los asuntos domésticos
y mantener
las demás relaciones cotidianas
sin dejar de proclamar
las máximas de la recta filosofía”.
Ser Edén, Adán, Odín...
Edén (עדן)
es de origen hebreo
ēden, ‘Kden:
“delicia, placer, deleite"
Del sumerio edin:
"estepa, jardín"...
La palabra Adam (אדם)
viene del hebreo "adamá" (אדמה)
que significa tierra.
Hoy día, en el hebreo,
se usa como sinónimo de "hombre".
También se usa
el giro Ben Adam (בן-אדם)
"hijo de Adán"
para decir "persona":
Hijo de la tierra.
Óðinn está relacionado
con la palabra óðr,
que en nórdico antiguo
tiene dos significados:
Uno como adjetivo
que significa
‘loco, frenético, furioso o violento’...
Otro como sustantivo
que significa
‘mente, sabiduría, alma o sensibilidad’
y ‘canción o poesía'...
Odín
está relacionado
entonces con
"la poesía y la inspiración"
así como con "la furia y la locura".
Jardín...
Hijo de la tierra...
Humus...
Humano...
Sabiduría y locura...
Riptide...
En un mundo humano
donde la construcción
social e el imaginario
del amor
desconoce e invisibiliza al placer,
y en el cual
el miedo y su odio
parasitan todo lo hermoso;
prefiero la certeza material
y útil de la filosofía
epicúrea occidental
con el tinte de la sublime locura
de Diógenes el perro,
más la estricta filosofía práctica
y compasiva del budismo zen
y el taoísmo ...
El amor que vivo
es una realidad infinita
entre los femtómetros de los quartz:
una dimensión subatómica tangible...
Y también es el espacio
entre los superclusters
y lo que sea que haya más allá
de todos ellos...
En el amor
hago mi propia teoría
de campo unificado
de lo supernanométrico
y lo megatelescópico...
El amor
como suma de todo el deleite,
Es una noción que me das paz:
ese placer sensible
que permite vivir con plenitud...
Siempre he considerado
a la ternura una noción liberadora...
Michel Onfray propone inclusive,
en su manifiesto
de filosofía Hedonista
un erotismo y sexualidad
con ternura para deconstruir
la sublimidad inalcanzable
del "amor"
y dignificar el placer
que la ternura,
con su amabilidad
y bondad,
genera y regenera...
Podríamos así
no sólo
hacer "el amor"
en los coitos
"enamorados",
llenos de limerancia,
sino también
hacer "la ternura"
en los coitos,
cuando la borrachera
de la limerancia haya pasado
o no exista...
Un amor y ternura por conocer ...
Un placer vital...
"Un amor conocerte,
placer de mi vida"..
Y para honrar a Epicuro,
Demócrito, Heráclito,
los dos Diógenes,
Gautama, Lao Tse Tung
y todos los chamanes
de la humanidad
declaro que el amor
es la suma de toda
la ternura posible,
de todo el placer posible
en la ternura...
De todo ese "vacío"...
O tal vez el amor
sea solo una noción
que nos causa
placer creer que existe...
Y si es asi,
existe,
al menos en ese placer....
Un físico dijo una vez
que el universo
era un solo átomo...
Y otro dijo
que no existe el tiempo...
El conejo blanco
del país maravilloso
de Alicia
y Lewis Carrol
dijo que "siempre"
Podía ser un segundo...
¿Por qué no podría yo
insinuar que todo el amor
puede estar en
la ternura
o el placer
de un solo gesto humano..?.
Yo tendría que confesar
que realmente dudo
de dios,
del amor,
de la verdad,
de la justicia,
de la libertad...
En medio
de está riptide...
Pero no dudo
de la ternura...
Del placer
tampoco dudo...
Y no dudo
de los jardínes
ni del Edén,
que significan
delicia, deleite...
Es mi delito
tener la certeza del deleite
en este mundo
de ideas de provisión infinita,
de pasados incomprensibles
e inexplorados
y futuros de crecimiento
económico exponencial...
El deleite tiene algo
muy humano
y muy divino...
Su parte humana
es que se acaba
y se olvida..
Su parte divina es
su exquisito placer
que no se olvida...
Parte humana de humus:
Tierra...
Parte divina:
del latín divinus,
y este de de divus ("dios"),
del protoindoeuropeo
deiu̯ós,
de la raíz dyew:
"cielo, paraíso"...
De nuevo lo divino
me lleva al paradeisos,
al huerto, al jardín...
El Kêpos o kipos
de Epicuro...
El Kêpos,
κῆπος o κήπος
kípos,
“jardín” en griego,
fue el lugar elegido por Epicuro
y sus discípulos para practicar
la filosofía:
un ejercicio de estudio conjunto,
de amistad franca y,
al mismo tiempo,
un espacio para el placer
y la recreación.
Epicuro fundó una comunidad
de amigos y amigas,
para la autosustentación material
y la especulación filosófica...
Quizá por eso fue admirado
y reconocido por Marx
como el primer materialista...
Hizo realidad la noción
de Toparquía de Rodríguez
y demostró antes que las
comunidades autónomas en Vietnam,
de los monjes benedictinos en Italia
o los narcocultivos en Colombia
que la realidad de una comunidad
unida por un objetivo común
era una fuerza realizable...
Esta comunión por Hedoné,
que los epicúreos
maravillosamente traducen
como "felicidad"
es el placer...
No dicen Eudaimonía
como haría un aristotélico,
sino Hedoné,
placer humano
de un jardín...
Hagamos más muros como
el de Diógenes el turco,
que paradójicamente
siendo turco y rico,
se hizo filósofo...
Hagamos un muro de risa:
Adentro pongamos
el infinito deleite
desde los quartz
a los superclusters...
Y por fuera escribamos
todos los aforismos de Hedoné...
En la pared externa del muro...
Para que lean
todos los que
van al mercado:
El deleite es un derecho universal...
Alfonso Abraham Amaya Rojas
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