Simbología Profunda de la Envidia 👁️🐍🐉
Simbología Profunda de la Envidia 👁️🐍🐉
Leviatán
En la demonología, la envidia está representada por el demonio Leviatán. Según la tradición, Leviatán era un serafín que se unió a la rebelión de Lucifer y fue desterrado al infierno, convirtiéndose en uno de los siete príncipes del infierno.
Físicamente, se le representa como una gran serpiente marina, asociada con fuertes tormentas y oleajes, simbolizando la destrucción que puede causar la envidia.
En la mitología romana, la envidia era personificada por la diosa Invidia, equivalente a la fusión de las deidades griegas Némesis y Ptono, que representaban la venganza y los celos⁴. La envidia también aparece en la literatura, como en las Metamorfosis de Ovidio, donde se describe su influencia
En la demonología, hay varios demonios asociados con sentimientos como la venganza y los celos. Por ejemplo:
- Belcebú es conocido como el señor de la corrupción y se le asocia con el pecado capital de la gula, pero también con la arrogancia y la venganza.
- Asmodeo es otro demonio que a menudo se asocia con los celos y la lujuria.
- Leviatán mencionado anteriormente en relación con la envidia, también puede estar vinculado a la venganza debido a su naturaleza destructiva.
Satanás domina a Astaroth, Belcebú y Leviatán
La Trinidad Infernal bajo el dominio de Satanás incluyen a Astaroth, Belcebú y Leviatán....
La contraparte arcangélica de Leviatán, según algunas tradiciones, es el Arcángel Gabriel. Se dice que Gabriel será quien finalmente derrote a Leviatán en el fin de los tiempos. En la mitología judía, se cree que la carne de Leviatán será servida como alimento para los justos, y su piel se utilizará para construir una gloriosa tienda que albergará a los justos.
En cuanto a las historias, hay varias referencias bíblicas y textos rabínicos que mencionan a Leviatán. Por ejemplo, en el libro de Isaías (27:1), se describe cómo Dios castigará a Leviatán, la serpiente que se desliza, y destruirá al monstruo del mar. En el Talmud, se menciona que Dios juega con Leviatán durante las últimas horas del día. Además, en la mitología ugarítica, Leviatán es conocido como Lotan, un monstruo serpentiforme que representa el caos y que fue sometido por el arcángel Gabriel con ayuda de Yahvé.
Estas narrativas resaltan la dualidad entre el bien y el mal, y la lucha eterna entre las fuerzas del orden y el caos. En la mitología romana, Invidia era la diosa que personificaba la envidia, los celos y la venganza. Su equivalente en la mitología griega era una combinación de las deidades Némesis y Ptono. Invidia es conocida por su aparición en las "Metamorfosis" de Ovidio, donde se describe como una figura con un rostro pálido y enfermizo, cuerpo delgado y dientes podridos, simbolizando los efectos negativos de la envidia.
Una de las historias más destacadas de Invidia es su intervención en el mito de Narciso. Una muchacha despechada por el rechazo de Narciso pidió a Invidia que hiciera que él sintiera el dolor del amor no correspondido. Invidia cumplió este deseo, haciendo que Narciso se enamorara de su propio reflejo en un río, lo que finalmente llevó a su muerte.I nvidia también jugó un papel crucial en la historia de Aglauro y Mercurio. Aglauro, movida por la envidia después de que Invidia la poseyera por encargo de Minerva, intentó impedir la unión de Mercurio con su hermana Herse. Como resultado, Mercurio la transformó en una roca negra. La figura de Invidia encapsula el concepto de la envidia y cómo esta puede llevar a la ruina y la desgracia, un tema recurrente en muchas culturas y literaturas antiguas..
La envidia puede llevar a la ruina de varias maneras, como se refleja en numerosas historias arquetípicas. Aquí hay algunas que ilustran esta idea:
Caín y Abel: En la historia bíblica, Caín mata a su hermano Abel por envidia después de que Dios favorece la ofrenda de Abel sobre la de Caín. Este acto no solo lleva a la muerte de Abel sino también a la ruina moral y espiritual de Caín.
La celotipia y la celofilia se relacionan con la envidia en el sentido de que todas son emociones que surgen de la percepción de una amenaza o la falta de algo deseado. La celotipia es un trastorno caracterizado por celos patológicos y una preocupación obsesiva por la infidelidad de la pareja, incluso sin evidencia que lo justifique.
La celofilia, aunque menos discutida en la literatura psicológica, podría interpretarse como una fascinación o atracción hacia los celos, posiblemente disfrutando de la intensidad emocional que estos provocan.
Ambas, la celotipia y la celofilia, pueden estar vinculadas a la envidia en el sentido de que una persona puede sentir envidia de la atención o el afecto que su pareja da a otros, lo que puede desencadenar celos. La envidia implica desear lo que otro tiene, mientras que los celos surgen del miedo a perder lo que uno ya posee a manos de otro. Por lo tanto, aunque son emociones distintas, pueden estar interconectadas y presentarse simultáneamente en las relaciones interpersonales.
El Arcángel Gabriel representa varias virtudes que contrastan con la figura de Lotan (Leviatán), simbolizando la lucha entre el bien y el caos. Entre sus virtudes se destacan:
- Comunicación: Como mensajero divino, Gabriel es el arcángel de la comunicación, llevando mensajes importantes de Dios a la humanidad.
- Creatividad: Gabriel también es conocido como el arcángel de la creatividad y la inspiración artística.
- Protección y guía: Actúa como protector espiritual y guía en la vida de las personas.
- Fertilidad y concepción: Dado su papel en la Anunciación, se considera el protector de la concepción y la fertilidad.
Estas virtudes reflejan la misión de Gabriel de traer luz y orden frente a las fuerzas del caos representadas por Lotan..
Una solución simbólica contra la envidia utilizando el símbolo de San Gabriel Arcángel podría ser la siguiente:
Oración a San Gabriel para superar la envidia:
Oh, San Gabriel Arcángel,
mensajero de la Fortaleza de Dios,
tú que traes buenas nuevas y consuelo,
te pido que me ayudes a superar la envidia.
Que tu luz ilumine mi corazón,
para ver la abundancia de mis propias bendiciones.
Que tu sabiduría me guíe,
para apreciar las virtudes de los demás sin resentimiento.
Enséñame a compartir la alegría ajena,
y a celebrar el éxito de mis hermanos y hermanas.
Que tu presencia me recuerde
que todos somos parte del amor divino.
San Gabriel, tú que anunciaste la Encarnación,
ayúdame a encarnar la gratitud y la generosidad.
Que pueda yo, con tu ayuda,
transformar la envidia en inspiración para crecer.
Amén.
Este tipo de oración simboliza la búsqueda de la paz interior y la armonía con los demás, invocando las cualidades de San Gabriel como la comunicación y la misericordia para superar los sentimientos negativos y encontrar un camino hacia la positividad y la comprensión.
Alfonso Abraham Amaya Rojas




Comentarios
Publicar un comentario