Vigésimo Cuarto Cuento de Gestión Emocional: La Presencia Profunda de Alma 🕯️🌀💎
La Presencia Profunda de Alma🕯️🌀💎
En un valle escondido entre montañas de pensamientos y ríos de sentimientos, vivía Alma, una mujer cuya vida estaba llena de desafíos. El caos del mundo exterior, con sus miedos, rabias y tristezas, a menudo se reflejaba en su mundo interior, oscureciendo la luz de su corazón.
Un día, mientras meditaba bajo la sombra de un antiguo Sauce Llorón de sabiduría, Alma adoptó el mudra del loto, una posición sagrada que simbolizaba la pureza emergiendo del lodo de la existencia material. En ese momento de profunda conexión, tuvo una revelación. Descubrió que, en las profundidades hadales de su corazón, residía una Presencia eterna de amor, gratitud, bienaventuranza, bienquistancia, bienestar y benevolencia. Era una chispa divina que siempre había estado allí, esperando ser reconocida y manifestada.
En Alma, los aspectos de amor, gratitud, bienaventuranza, bienquistancia, bienestar y benevolencia se manifiestaron de la siguiente manera:
- Amor: La Presencia en el corazón de Alma es una fuente inagotable de amor incondicional. Este amor es la fuerza que impulsa su viaje de autodescubrimiento y la conexión con los demás. Es un amor muy hondo, extenso e intenso, que no juzga, que acepta y que ve la Luz en cada ser.
- Gratitud: La gratitud de Alma es una respuesta natural a la belleza y la abundancia de la vida. A través de la gratitud, ella reconoce las bendiciones en cada experiencia, incluso en los desafíos, y esto le permite mantener una perspectiva positiva y esperanzadora.
- Bienaventuranza: La bienaventuranza es el estado de felicidad profunda y paz que Alma experimenta al estar en armonía con la Presencia. Es un sentimiento que trasciende el placer temporal y se basa en una comprensión más profunda de la vida y su propósito.
- Bienquistancia: La bienquistancia se refleja en el deseo genuino de Alma de ver a los demás prosperar y ser felices. Ella busca el bienestar de su comunidad y actúa con la intención de promover la bondad, la mutua comprensión y la armonía.
- Bienestar: El bienestar es el resultado de la alineación de Alma con su verdadero Ser o Presencia en su corazón. Se manifiesta en su salud física, emocional y espiritual, y en la sensación de estar completa y en Paz consigo misma.
- Benevolencia: La benevolencia es la cualidad de Alma de querer hacer el bien y ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Es una expresión de su bondad innata y su compromiso con la vida de servicio y compasión.
Cada uno de estos aspectos son una sola y única expresión de la Presencia profunda que habita en Alma, y juntos, forman la esencia de su Ser. Son cualidades que no solo vive y cultiva para sí misma, sino que también busca compartir con el mundo, transformando así su entorno con cada acto de amor y cada palabra de gratitud.
Alma comprendió que esta Presencia era efímera pero constante, viviendo plenamente en los tres minutos de cada "Aquí y Ahora", nunca antes ni después. Para que esa Presencia se manifestara plenamente, necesitaba desarrollar un profundo Amor Propio que tocara las raíces del amor universal. Así que continuó su viaje hacia adentro, donde cada paso era un acto de amor y cada respiración, una ofrenda de gratitud.
Con cada día que pasaba, Alma se volvía más consciente de la belleza que la rodeaba y de la Luz que emanaba de su ser. Su Amor Propio floreció, tocando las vidas de aquellos a su alrededor, y su corazón se convirtió en un refugio de Paz para todos los que buscaban consuelo.
La Presencia que habitaba en su corazón se hizo más fuerte y clara, y Alma se convirtió en un faro de amor y gratitud, irradiando bienestar y benevolencia. Su historia se convirtió en una leyenda en el valle, inspirando a generaciones a buscar la Presencia de Alma dentro de ellos y a vivir una vida de amor incondicional, abrazando cada momento como si fuera el único.
Alfonso Abraham Amaya Rojas








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