Caminar Liviano
Mukaiyún de Caminar Liviano
Yo acepto
lo que me expresas
y me sorprende
aún tu presencia...
Ya no tengo la sensación
de que soñaras algo
y me dejaras de escribir o leer...
Ya no me importa
mucho tampoco que ocurra:
es como estar preparado
para lo peor
esperando lo mejor ...
Te Amo porque lo siento
y te lo expresó, no espero nada...
Y cuando digo esas cinco letras
soy muy sincero...
No está condicionado
a la reciprocidad
o el intercambio...
Antes tenía terror
de escribirte,
se me quitó...
Te disfruto
como cuando voy al río
o visitó a Demetrio...
Te siento algo muy mío
y profundo,
disculpa el posesivo.
Y sé que nadie
te amará como yo:
no hay nadie tan pendejo
o más simple.
En este momento,
sólo quiero
caminar liviano...
Amarte me da ligereza...
Si encontrará una mujer cerca
que me inspirará el 5%
de lo que siento por ti,
me dejaría llevar por ese sentimiento...
Pero no existe,
ni yo existo para ella,
si existiera...
Salí y dejé un aviso,
regreso en una vida,
pero pase si quiere...
A su propio riesgo...
Ka...
¿Cuando se está tan jodido
como estoy con ésto
tú crees que te preguntaría
si me amas?
Ni siquiera te pregunto
si puedo ver las fotos de tu perfil...
Las preguntas son puertas,
eso aprendí con Toronjil,
y también aprendí
que hay puertas
que es mejor
que estén cerradas...
Contigo estoy aprendiendo
a que el amor es inefable
y que no puedo manipularlo
ni empezarlo
ni acabarlo a voluntad...
Fue un buen golpe al ego
del Maestro Prema,
es decir, del Maestro Amor,
que dijo:
- Tan sólo puedes
rendirte a mí,
en silencio y humildad...
¿Querías amar?...
Aquí me tienes...
En la forma de Ka...
Y aquí lo tengo,
como a las suculentas,
la cúrcuma, el jenjibre
o las tunas,
sólo que por dentro...
Muy adentro..
Alfonso Amaya
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