Un domingo
Mukaiyún de un Domingo.
"Un inesperado temblor pobló mi alma y mi cuerpo durante un segundo eterno . Desde ese momento mi vida le perteneció para siempre. Me había conquistado el halo del héroe magnífico y su indudable esplendor. Esa noche bailamos los valses de moda. A ratos lo sentí apretarme la mano y al tiempo mirar mis ojos en la búsqueda de saber hasta dónde podía avanzar. Después salimos al patio interno de la casa. Antes de regresar tomó con su mano mi barbilla y me besó en los labios”
Lo que escribió Manuela Sáenz del domingo 16 de junio del año 1822, día que conoció a Simón Bolívar.
Alfonso Amaya
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