Vello Bello
Mukaiyún del Poder de un Vello Bello.
Ella lo amaba, pero él dudaba de sí mismo, de su capacidad para atar y arrastrar sus sueños desde el mundo etérico hacia la realidad. Ella lo quiso ayudar, para salvar su amor mutuo. Delante de él, metió su mano más abajo del vientre, dentro de su falda y su ropa interior. Palpó el más largo de los vellos de su monte venusino y lo arrancó de raíz desde la piel en su entrepierna. Se lo entregó y él no paraba de ver aquel enigma. Con esa cuerda de diamante jaló una realidad soñada para ambos desde lo intangible y lo sublime.
Alfonso Amaya
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