Desafío
No me quites el desafío.
En mi mente
Hay caminos...
Lunas de plata...
Montañas muy altas...
Ríos caudalosos y anchos...
Ríos y montañas milenarias...
Rocas muy antiguas...
De millones de años...
La sangre de mi alma...
Son lágrimas dulces por ti...
No hay distancia que ellas
No puedan derramar...
Un caminante,
Un verdadero peregrino,
No pide un sendero fácil
O trillado...
Es sentir lo inaccesible,
Lo nunca visto ni oído
De una ruta,
lo que es sensible
A los pasos del pionero...
Yo he subido
muchas montañas rudas...
Mentales y reales...
No hay montaña que no cruzaría
Por alguien a quien ame...
No hay río tan ancho
Ni profundo
Que no pueda nadar...
Cuando era joven aprendí
A sentarme en el fondo
De las piscinas...
Y luego a bucear en arrecifes
Con lo mínimo...
Lo profundo tiene colores
Desconocidos para
Quién no sabe caminar
Dentro del agua...
Cimas aéreas y simas oceánicas
También hay en el alma
También ameritan ser cruzadas...
No muevas la montaña
Gran Espíritu de Luz...
No seques el vertiginoso río...
No lo abras ante mí
Como el mar Rojo...
No, yo no soy Moisés...
Mi tierra prometida
Aunque la separé el Jordán
O una fosa Mariana,
Quiere que la encuentre
Con cada paso o braceo...
Eso me hará amarla...
Desearla con locura y cordura.
Se encuentra al norte
De una tierra sureña
Con nombre de mujer...
Y es una mujer...
Y son varios retos...
Y es una misión...
Y también una visión
Poliédrica, Helicoide...
Espiral, de Nosotroidad...
No me quites el peso,
Ni el desafío...
No me arrebates
La gloria ni la epifanía...
Porque quién mueve montañas...
Comenzó cargando piedritas...
Me enseñaste...
Que si no pudiera cruzarla...
Me darás la guía para rodearla...
Deja que mi sudor sea amargo
Hasta devenir en dulzura...
La belleza de una raíz
Convertida en hoja
Luego en flor...
Finalmente en fruto...
Y si llego a un acantilado...
Desde donde se divisa mi destino
En otra montaña escarpada
Al frente, y no hubiera
Puente colgante...
Dame el valor, la velocidad,
Y la fuerza para correr,
Saltar, cerrar los ojos...
Y al abrirlos...
Haya salvado la distancia...
Y mis manos y pies
Sientan el pasto y la tierra...
No pido cambios del sendero...
Pido guía...
Y un camino
Amable y luminoso:
Confío en Ti...
Sé que Confías en mí...
Y confío en mí también...
Alfonso Abraham Amaya Rojas
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