Ionírico XX

Vigésimo Sueño Anverso: Roroimó sobre Kanaimó.


Así fue que los oniros comprobaron que las madres de las pesadillas fueron vencidas. En ese momento, Kanaimó asumió la batalla. En un instante, tomó a Ionírico y lo sumergió en la fosa Mariana más profunda. Allí Kanaimó asombrado vio como Ionírico creaba branquias y se convirtió en pez. 


Entonces sacó al pescado hasta la cima del Everest, y el pez devino en un cóndor gigantesco que llevó a Kanaimó de nuevo al Pico Bolívar de Venezuela. 


Desesperado, tomó al cóndor de una garra y lo enterró tres mil kilómetros en la profundidad  en el núcleo del planeta. Y para su estupor, Ionírico se convirtió en semilla de magma y empezó a germinar sanando las heridas tectónicas del planeta.


Al terminar su trabajo, Ionírico surgió de nuevo en el Roraimó y fue cuando Kanaimó le retó:


- Es evidente que no podré vencerte con pesadillas, pero a Kalos sí. Colocaré el virus del Olvido, el Desamor y el Silencio entre ella y tú. Así nunca estarán juntos.


Ionírico permaneció inmutable. Mil catatumbos surgieron de su sonrisa, los cuales durmieron finalmente los mil oniros, hijos bastardos de Efialtes y Eris.Varuna, con sus mil ojos entre sus mil manos había guiado cada relámpago sobre cada oniro. Kanaimó sintió un golpé letal en su ventrículo derecho...


- No eres dueño del destino Kanaimó, y Kalos no es una balsa o veleta que el mar o el viento que el destino, como fatum, acercará o alejará de mí...Kalos es mi Destino firme, mi Ámbito, mi Estancia, mi Constante. Su Olvido será razón para crear cuentos y canciones, su Desamor motivo para escarbar en el amor de mi propia Alma y su silencio es la distancia es mi espacio para danzar el encuentro de nuestro Amor. Ciertamente podrás colocarle una pesadilla donde una ola de estiércol me ahogue y me mate en su piel de la noche. Pero mientras ella tenga el hechizo de tu terror y furia, yo estaré gobernando sobre ti, como la Piedra Verde, Azul y Fecunda, Roroimó, como una isla en medio de la montaña y roca que mantendrá preso tu espíritu sediento de sangre. Roroimó por siempre sometiendo a Kanaimó. Todo está dicho y así sea.


Sobre un océano de nubes, dos mil quinientos cien años han visto realizada la palabra de Ionírico. Y han visto mil quinientos años su sueño de planear con alas azules de libertad sobre el cielo esperando que Kalos acepte despertar.


Vigésimo Sueño Reverso: Segundo mensaje del Terrario.


El humúnculo dijo en voz alta:


"Sólo el verdadero Amor escucha y habla en el silencio. Y sabe..."


Luego, bajó de la mano de Kalos se metió en el Terrario y gritó a Katugua: "Vamos, tenemos que ayudar a Ionírico está combatiendo con Kanaimó..."


Alfonso Amaya

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