Ionírico XIII
Décimo Tercer Sueño: Tatagua Yara prepara las operaciones de luz.
Los mitos y leyendas son los sueños que los pueblos cuentan despiertos.
Io montó sobre Asclepio y salió de las entrañas de la roca de dos millones de años. En tres minutos llegaron do graciasnde se Lanzan lejos las Aguas, a la Montaña donde se Sortean los destinos de las Almas. Asclepio descendió al frente de una gigantesca tatagua de alas azules, a la que hizo una reverencia. Ionírico sintió la majestad también e hizo lo mismo.Todo estaba rodeado de un encantador aroma a flores.
La tatagua monarca le dijo:
- Es hermosa tu anaconda voladora. Y tiene dos hermosos corazones de colibrí. Es curioso casi siempre tienen o dos corazones de serpientes, o uno de ave y otro de serpie. Tu anaconda me dice que su nombre guaraní es Katugua...
-¿Katugua?- pensó Ionírico...¿No era Asclepio?
La monarca escuchó su pensamiento y le respondió:
-Ese es su nombre europeo, aquí su nombre significa "Lugar donde todo es posible"...¡Uuuum! Y tú vienes de una buena conversa con Imawarí Yeutá, ese viejo bondadoso...Pues bienvenidos a mis dominios...Son personajes ilustres, peregrinos de luz y de sombra...Me presentó: Soy Yara, diosa de las aguas, las selvas, de los bosques, de las montañas, de las plantas, de las nubes, de la lluvia, de las fuentes de ríos, pozos, lagunas, de la brisa, de la naturaleza, los animales, la vida y la luz...
Ionírico se sintió muy agradecido con la monarca tatagua. Antes de poder hablarle ella prosiguió:
- ¡Nada bueno Ionírico! Tienes amputaciones en el alma hijo...Tus heridas las cicatrizó el anciano Taumas, pero mira cuántas partes tienes desmembradas...
Pude ver qué tenía cercenada la esperanza, la ternura y la felicidad. Y que tenía algo oscuro como una sanguijuela pegado al abdomen del alma.
- Sí, hijo ese es el terror y la furia que no quiere despegarse, aunque no le quieras dar energía. Ese es la pierna fantasma que has querido cortar, y las otras tres son los miembros fantasmas que te duelen y te carcomen...Doble trabajo muchacho: liberar la sanguijuela y hacer un injerto de piel de luz en tus tres vacíos...
-¿Y cómo haremos eso?- exclamó Ionírico.
- ¡Na'Guará! ¡Y cómo va a ser pues! ¡Cantando, danzando, contando y callando! ¡Así se sana todo en el Cuerpo y la piel del Alma!- contestó riendo la Tatagua Yara- Pero primero lo primero, visita a Mamá Juana de Dios: ella te dirá cómo prepararte para las operaciones...
La dulce adolescente de noventa y seis años, Mamá Juana recibió a Ioníricoy le indicó bañarse en los Cinco Pozos de la Montaña. Le dijo que su misión era muy importante y que persistiera. Katugua y tres Ángeles Verdes le acompañaron a los pozos.
Después de unas horas, Ionírico regresó con la Tatagua Yara, quién está vez era una hermosa doncella y reina de ojos verdad, vestido y alas azul celeste. Todo olía a miles de flores de nuevo. La monarca le preguntó:
-¿Que sentiste en los pozos?
Ionírico respondió:
"En el primer pozo sentí que se me limpio el órgano del alma que tiene que ver con la unión y la felicidad familiar un llanero de sombrero e'cogollo, bonachón y fiestero. Don Toribio de la Peña Montañez dijo que se llamaban el y su pozo.
En el segundo pozo, un yerbatero con tabaco prendío muy sabedor de secretos de la naturaleza me desinfectó el lugar del alma relacionado con los temas de pareja, sus bellezas y dificultades. Muy respetuoso me dijo soy Don Juan Bautista Campos mejor conocido en Murcia como Don Juan del Tabaco.
En el tercer pozo, sentí que una catira pelirroja, pura y majestuosa, liberaba mi epidermis del alma de todas la toxinas que empañan la unión con la ternura y lo infantil con uno mismo y con los demas. Me contó que fue criada entre centauros africanos pero que era hija de guerreros nórdicos y se presentó como Princesa Alondra.
En el cuarto pozo, percibí que un doctor muy serio y religioso sanaba de la parte de mi piel del alma ligada con la salud física, mental, sexual y espiritual. Por su acento supe que era andino y sencillamente dijo que era José Gregorio Hernández.
Y el quinto pozo, una cuadrilla de héroes de poderosa energía, impactaron con sus palabras el lugar desde donde el alma salía la esperanza de la Victoria en todas las grandes luchas internas y externas. El que iba en un corcel blanco de nombre Palomo sólo dijo: este es el pozo de los Libertadores."
-Habiendo sido purificada la piel de tu alma - dijo la diosa Yara - estás preparado para la quirúrgica magia de la Reina María Lionza.
Alfonso Amaya
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